Casos de uso

No publicamos nombres de clientes para no exponerlos. Presentamos escenarios reales que reconocerás si operas infraestructura.

Caso 1 — Se pone lento a ratos

Síntoma: el servicio responde con latencia; los usuarios reclaman y luego se normaliza.

Riesgo real: el problema se vuelve crónico y explota en el peor momento.

Causas típicas: saturación de recursos por procesos no esperados, picos de conexiones automatizadas (bots/abuso), cuellos de botella en la red o dependencias (DNS, DB, storage) y falta de visibilidad.

Cómo trabajamos: definimos qué es normal para tu servicio, identificamos el punto de saturación, reducimos exposición y dejamos señales operables con un plan de continuidad.

Resultado esperado: estabilidad y trazabilidad para saber qué pasó sin adivinar.

Caso 2 — VPS con intentos masivos de autenticación y consumo irregular

Síntoma: CPU alta, logs creciendo y performance variable.

Riesgo real: credenciales expuestas, abuso persistente y degradación crónica.

Cómo trabajamos: orden de accesos y privilegios, cierre de exposición innecesaria, monitoreo de señales críticas y alertas útiles, y reporte con medidas permanentes.

Resultado esperado: menos eventos, menos consumo anómalo y más control.

Caso 3 — Housing frágil por operación sin control de cambios

Síntoma: “algo cambió” y nadie sabe qué; incidentes difíciles de rastrear.

Riesgo real: la infraestructura depende de memoria humana, no de procesos mínimos.

Cómo trabajamos: trazabilidad simple de qué se cambia y por qué, checklist operacional y mínimos de continuidad, monitoreo por servicio crítico (no por servidor) y roadmap de mejoras por criticidad.

Resultado esperado: operación más predecible y menos incidentes fantasma.

Caso 4 — Campaña o alto tráfico: disponibilidad en juego

Síntoma: en campañas o picos, el sistema aguanta hasta que no aguanta.

Riesgo real: caída en el momento más caro.

Cómo trabajamos: identificamos puntos de saturación reales, definimos una estrategia por capas para disponibilidad, dejamos monitoreo de señales tempranas y un plan de contingencia.

Resultado esperado: continuidad con criterio, no con pánico.