Los VPS crecen rápido y acumulan deuda invisible: servicios expuestos, accesos heredados y falta de visibilidad. Identificamos la exposición real, ordenamos accesos y privilegios y dejamos monitoreo con señales útiles. Reportamos y mejoramos continuamente.
Un dedicado aguanta carga, pero también puede aguantar abuso silencioso durante meses. Estabilizamos la operación para diferenciar lo normal de lo anómalo, reducimos la exposición de servicios y dejamos control con monitoreo y reportes.
En el datacenter la seguridad es operación, no solo tecnología. Trabajamos por capas —red, segmentación, operación y continuidad— ordenando accesos y manteniendo trazabilidad. Dejamos monitoreo con criterios operacionales para una operación más predecible y estable.